Tu Alma ya sabía por dónde ibas a romperte.

Este espacio está vivo.
Poco a poco iré compartiendo nuevas miradas, comprensión y herramientas para acompañarte en tu proceso.
Y si hoy no encuentras lo que necesitas, puedes volver cuando lo sientas.
Lo que hoy no resuena contigo, puede aparecer justo en el momento adecuado para ti.
No subo contenido, acompaño procesos que van llegando.
La herida del padre y la desconexión con tu sabiduría interna (Jojmá)
La herida del padre no siempre tiene que ver con la ausencia, a veces tiene que ver con no haber recibido las herramientas necesarias para sostenerte en la vida. Con no haberte sentido guiada, acompañada desde la fuerza o preparada para enfrentarte a lo que venía.
Y cuando esa base no está, aparece la inseguridad, la duda y una sensación profunda de soledad ante la vida.
Y si al leer esto no has conectado con la herida del padre, es posible que esta sensación de soledad, tenga más que ver con la falta de sostén emocional. Con no haberte sentido abrazada, vista o acompañada desde un lugar seguro.
La herida de la Madre (Biná)
La herida, de la madre no siempre se ve, pero se siente. Se siente en esa necesidad de ser sostenida, de ser comprendida, de poder descansar emocionalmente en alguien.
Cuando ese amor no ha estado como lo necesitabas o no ha sabido sostenerte desde el cuidado y la presencia, la vida se vuelve más fría, más exigente y más solitaria.
Y aparece una sensación profunda de no tener dónde apoyarte, de no tener dónde sentirte segura.
Pero venga de donde venga la herida, ya sea por falta de dirección o por falta de sostén, aparece una sensación profunda de no tener dónde apoyarte, de no tener un lugar donde sentirte segura, y poder descansar sin miedo.
Y es ahí, donde empieza el verdadero camino de regreso a ti.
🌑 Práctica
Puedes empezar a reconectar con esa parte de ti dedicando un pequeño espacio a escucharte.
No necesitas hacerlo perfecto. Solo parar, respirar y permitirte recibir lo que aparece. No para quedarte ahí, sino para poder verlo, reconocerlo y poco a poco liberarlo.
🌑 Ejercicio
Si lo sientes, crea un espacio tranquilo para ti.
Puedes escribir, meditar o simplemente cerrar los ojos y abrirte a lo que tu interior quiera mostrarte. No para entenderlo todo, sino para darle espacio a lo que necesita ser visto, sentido y transformado.
🌑 Afirmación
"Mi mente y mi corazón se abren a una sabiduría profunda. Confío en lo que empieza a despertarse dentro de mí."

